La Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial ha sido oficialmente establecida en Shanghái, con 29 países de Asia, África, América Latina y Europa firmando el acuerdo fundacional. China se dispone a acelerar el lanzamiento operativo de la organización. La organización se centrará en tres áreas clave: mejorar la cooperación internacional en el desarrollo de capacidades en IA mediante intercambios de políticas y colaboración técnica; crear una plataforma de correspondencia entre oferta y demanda para integrar los recursos de los países y fomentar un ecosistema de código abierto; y apoyar iniciativas globales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para establecer un sistema justo de gobernanza de la IA. El acuerdo detalla el propósito, los principios y los procesos de toma de decisiones de la organización, proporcionando un marco legal para sus operaciones.