La Casa Blanca ha emitido una directiva para su personal, prohibiéndoles participar en mercados de predicción relacionados con el conflicto en curso con Irán. Esta medida tiene como objetivo prevenir cualquier posible conflicto de intereses o preocupaciones éticas a medida que aumentan las tensiones. La directiva subraya el compromiso de la administración de mantener la integridad y la imparcialidad durante situaciones geopolíticas sensibles.