La Casa Blanca ha reconocido que las regulaciones existentes sobre el acceso a pagos y la gestión de riesgos de terceros benefician desproporcionadamente a las empresas establecidas, obstaculizando la innovación. En una declaración reciente, la administración destacó la necesidad de abordar estas normas obsoletas, que durante mucho tiempo han sido criticadas por ser proteccionistas. El presidente Biden ha ordenado a los reguladores implementar cambios que nivelen el campo de juego para los nuevos participantes en el sector de la tecnología financiera.