Un ciberataque sofisticado está dirigido a titulares de criptomonedas y usuarios bancarios brasileños a través de WhatsApp, utilizando un gusano y un troyano bancario conocido como 'Eternidade Stealer'. El ataque se propaga mediante mensajes de ingeniería social, incluyendo avisos gubernamentales falsos y alertas de entrega. Una vez que un usuario hace clic en un enlace malicioso, el gusano y el troyano infectan el dispositivo, robando listas de contactos y datos financieros de bancos, fintechs y plataformas de criptomonedas. El malware evade la detección al recibir comandos a través de una cuenta de Gmail. Se insta a los usuarios a evitar enlaces sospechosos, verificarlos mediante otras aplicaciones y usar herramientas antivirus. Si se ve comprometido, se recomienda congelar el acceso financiero y rastrear los movimientos de fondos.