Una encuesta de Bloomberg a 52 economistas indica que el debilitamiento del yen japonés y las crecientes presiones inflacionarias podrían llevar al Banco de Japón a aumentar las tasas de interés antes de lo esperado. Aunque se anticipa que el banco central mantenga su tasa de referencia en 0.75% durante la reunión del 22 al 23 de enero, el 48% de los economistas predice un aumento de la tasa para julio. Sin embargo, si el yen continúa depreciándose, el Banco de Japón podría verse obligado a actuar más rápidamente. El yen se está negociando actualmente cerca de 158.5 frente al dólar, cerca de su mínimo en varias décadas. Los economistas han aumentado su pronóstico mediano para la tasa terminal en este ciclo de ajuste a 1.5%. La próxima reunión de política también se centrará en la perspectiva económica actualizada del Banco de Japón, que podría ofrecer indicios sobre futuros aumentos de tasas.