Las últimas declaraciones del presidente de la Fed, Warsh, han desplazado las expectativas hacia una posible subida de tasas en la reunión de septiembre, según la cobertura destacada por Nick Timiraos y los comentarios del exvicepresidente de la Fed, Kohn. Kohn dijo que el discurso revirtió la postura anterior de la Fed, cambiando la opción por defecto de mantener las tasas estables a menos que los datos justificaran una acción, a subirlas a menos que los datos entrantes muestren que no es necesario actuar. Dos elementos del discurso del viernes apuntan a ese cambio: parece poco probable que Warsh describa las condiciones financieras actuales como restrictivas, y las lecturas de inflación más moderadas del verano reciente no lo convencieron de que la tendencia subyacente esté mejorando. Se espera que la decisión final dependa de los datos que lleguen antes de la reunión de septiembre, en particular del informe del IPC de agosto, previsto para el 11 de septiembre. Kohn dijo que unos datos sólidos podrían debilitar el argumento de que la inflación está regresando al objetivo del 2% de la Fed, mientras que unos datos más moderados podrían argumentar en contra de una subida de tasas.