Kevin Warsh, recién nombrado en la Reserva Federal, está iniciando cambios significativos en el marco interno de la institución, recordando la era de Greenspan. En el plazo de un mes desde su nombramiento, Warsh ha establecido cinco grupos especiales para revisar las estrategias de comunicación de la Fed y las fuentes de datos económicos. Este movimiento se considera un intento de mejorar la credibilidad de la política, con un enfoque en integrar indicadores económicos más accionables, similar al enfoque de Greenspan de usar datos complejos en las discusiones de política. Las reformas de Warsh llegan en medio de una inflación persistente, presentando un desafío diferente en comparación con el entorno de baja inflación durante el mandato de Greenspan.