Los inversores de Wall Street están expresando escepticismo sobre la próxima oferta pública inicial (OPI) de OpenAI, citando preocupaciones sobre su alta valoración y la incertidumbre en su rentabilidad. Los bancos de inversión han comenzado a medir el sentimiento del mercado público, revelando una postura cautelosa entre los inversores. Actualmente, OpenAI está recaudando fondos con una valoración de 85 mil millones de dólares, lo que equivale a una relación precio-ventas de 28 veces basada en los ingresos proyectados para 2026, significativamente superior a la relación de 12 veces de NVIDIA. Los inversores desconfían de las pérdidas previstas de OpenAI hasta al menos 2030, y algunos temen que los ingresos de la OPI no sean suficientes para alcanzar la rentabilidad. El creciente protagonismo del competidor Anthropic y su estrategia de inversión más conservadora también están desviando la atención y el capital. Inversores prominentes como Jim Chanos y Bob Lang han expresado preocupaciones, y algunos consideran la posibilidad de vender en corto las acciones de OpenAI después de la OPI debido a su dependencia de una infraestructura informática costosa.