El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha delineado un enfoque jerárquico para la escalabilidad de blockchain, priorizando la computación, los datos y el estado. Buterin sugiere que la computación es lo más fácil de escalar mediante la paralelización, pistas del constructor de bloques o reemplazando la computación extensa con pruebas. La escalabilidad de los datos es más desafiante, ya que requiere garantías de disponibilidad de datos, pero puede gestionarse mediante fragmentación (sharding), códigos de borrado como PeerDAS y degradación progresiva, que implica producir bloques más pequeños cuando el ancho de banda o el almacenamiento del nodo son limitados. La escalabilidad del estado es la más difícil, ya que verificar transacciones típicamente requiere un estado completo. Aunque los cambios arquitectónicos pueden ayudar, no son aplicables universalmente. Buterin enfatiza priorizar los datos sobre el estado y la computación sobre los datos, siempre que no introduzca nuevos riesgos de centralización.