El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha posicionado la red blockchain como una "rebelión" contra las estructuras de poder centralizadas, enfatizando su papel en la construcción de aplicaciones descentralizadas libres de fraude, censura e interferencia de terceros. En una declaración en X, Buterin describió a Ethereum como una "infraestructura civilizacional" diseñada para resistir el dominio corporativo y los intermediarios de servicios, contrastándola con el poder concentrado de las grandes empresas tecnológicas. A pesar del ethos descentralizado de Ethereum, la red sigue siendo una opción popular para entidades centralizadas que lanzan stablecoins. El desempeño del mercado de Ethereum ha sido desafiante, con su precio casi un 40% por debajo de su pico de agosto de $4,950. En diciembre se registraron liquidaciones de ETF de Ethereum por $616 millones, tras $1.4 mil millones en noviembre. Sin embargo, algunos analistas, como Tom Lee de Bitmine, se mantienen optimistas sobre las perspectivas de Ethereum en 2026, citando fuertes tendencias macroeconómicas y la influencia de los mercados de materias primas en los activos digitales.