El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha criticado la idea de extender la distancia de retroalimentación entre humanos y la IA, argumentando que esto conduce a contenido generado por IA de baja calidad y no aborda problemas del mundo real. Buterin advierte que a medida que la IA se vuelve más poderosa, representa riesgos anti-humanos irreversibles, de los cuales incluso los desarrolladores podrían arrepentirse. Él enfatiza que el objetivo de Ethereum es liberar a la humanidad, no crear una IA independiente que deje las condiciones humanas sin cambios o empeoradas. Buterin también señaló que los modelos actuales de IA operados por OpenAI y Anthropic no son verdaderamente autónomos y perpetúan supuestos de confianza centralizada, lo que contradice la ética de Ethereum. Destaca que, aunque el crecimiento exponencial es inevitable, la prioridad debe ser elegir la dirección correcta para evitar atractores negativos, en lugar de acelerar el desarrollo.