El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha expresado un cambio en sus opiniones sobre la propiedad privada, enfatizando la importancia de los derechos de propiedad en tiempos caóticos. Sugiere que los impuestos Harberger podrían aplicarse de manera más efectiva a la propiedad intelectual corporativa y a los jardines amurallados en lugar de a los activos individuales. Buterin argumenta que gravar a empresas como las plataformas sociales y los gigantes tecnológicos según su nivel de cierre podría promover la interoperabilidad y la competencia, en lugar de gravar la riqueza o las ganancias no realizadas. Buterin cree que un sistema impositivo así evitaría la concentración excesiva de poder y fomentaría un entorno de mercado más dinámico y abierto. También destaca el papel de Ethereum en la protección de la soberanía financiera y en permitir que las comunidades se organicen contra las estructuras de poder centralizadas. Buterin ve a Ethereum como una herramienta para que individuos y comunidades resistan y escapen de sistemas restrictivos, fomentando una economía digital más abierta y libre.