Vitalik Buterin ha destacado desafíos globales como la vigilancia gubernamental y corporativa, la guerra y el deterioro del entorno de las redes sociales. Señaló que el papel actual de Ethereum en la mejora de la libertad, la privacidad y la seguridad digital en la vida de las personas sigue siendo limitado. Buterin enfatizó que Ethereum no debería limitarse únicamente a aplicaciones financieras. En cambio, lo concibe como parte de un ecosistema más amplio de "tecnologías santuario", aprovechando la tecnología de código abierto para crear espacios digitales resistentes a presiones externas. Esto permitiría a las personas comunicarse, colaborar, gestionar riesgos y patrimonio, y organizar comunidades de manera efectiva.