El "vibe coding", un concepto popularizado por Andrej Karpathy, está transformando el desarrollo de Web3 al permitir la creación de software mediante indicaciones en lenguaje natural, minimizando la codificación tradicional. Este enfoque, que ganó atención generalizada tras ser nombrado Palabra del Año 2025 por el Collins Dictionary, permite a los fundadores desarrollar y desplegar proyectos rápidamente, como lo demuestra la rápida creación de aplicaciones complejas por parte del inversor de Web3 Simon Kim. El impacto del vibe coding es evidente en el éxito de empresas como Lovable, que alcanzó 100 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales (ARR) en solo ocho meses. Este cambio está remodelando el capital de riesgo, ya que los fundadores en solitario ahora pueden construir y validar productos de forma independiente, reduciendo la dependencia de grandes equipos de ingeniería y de financiamiento extenso. En el espacio cripto, el enfoque se está desplazando de la ejecución a la imaginación, con la comunidad, la confianza y las redes convirtiéndose en diferenciadores clave a medida que la IA convierte la ejecución del código en una commoditización.