La policía venezolana ha detenido a Rosa María González, una sospechosa clave en el caso de fraude criptográfico de Generación Zoe, en San Cristóbal. González está acusada de huir con 611 bitcoins, valorados en aproximadamente 56 millones de dólares, tras el colapso del esquema Ponzi a mediados de 2022. Se informa que el fraude de Generación Zoe resultó en pérdidas para los inversores que superan los 120 millones de dólares. Se alega que González atrajo a los inversores con promesas de rendimientos de hasta el 7,5%, afirmando que su algoritmo de trading tenía seguridad cuántica y podía generar ganancias mensuales del 70%. Mientras estaba prófuga, se sospecha que planeaba otra empresa fraudulenta, ofreciendo un retorno mensual del 5% sobre una inversión mínima de 1.000 dólares. Las tensiones diplomáticas entre Argentina y Venezuela están complicando su proceso de extradición.