Los diferenciales de rendimiento de los bonos del Tesoro de EE. UU. han alcanzado su nivel más alto desde 2021, mientras las tasas de interés a largo plazo globales continúan aumentando. Este desarrollo está generando una perspectiva cautelosa sobre los activos de riesgo, incluido Bitcoin, según Cointelegraph. David Roberts de Nedgroup Investments destacó que el aumento de los rendimientos podría ejercer presión a la baja sobre las acciones globales, afectando particularmente a los bonos gubernamentales a largo plazo. El incremento en los rendimientos a largo plazo eleva el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimiento, disminuyendo el atractivo de activos de riesgo con alta beta como Bitcoin. Además, la fortaleza actual del oro representa otro desafío para Bitcoin. Mike McGlone de Bloomberg Intelligence señaló que el oro está experimentando una fase significativa de entradas de capital, lo que podría complicar aún más la capacidad de Bitcoin para alcanzar niveles psicológicos clave, como los 100,000 dólares, si los inversores continúan prefiriendo activos de almacenamiento de valor con baja volatilidad.