El Secretario del Tesoro, Bessent, anunció que se espera que Estados Unidos concluya el año con una tasa de crecimiento del PIB del 3%. Esta proyección refleja un desempeño económico estable en medio de diversos desafíos globales. La declaración subraya la confianza de la administración en la resiliencia económica y la trayectoria de crecimiento del país.