Estados Unidos ha confirmado que no apoyará la intervención en el yen, según declaró el Secretario del Tesoro, Scott Bessent. Esta decisión subraya el compromiso de Estados Unidos con los valores de las monedas determinados por el mercado, en medio de especulaciones de que Japón podría necesitar actuar para apoyar su moneda debilitada. Las declaraciones de Bessent destacan que Estados Unidos no participará en esfuerzos coordinados para estabilizar el yen, reforzando una política de no intervención en los mercados de divisas. En una rueda de prensa, Bessent enfatizó la postura de Estados Unidos sobre los tipos de cambio libremente negociados, afirmando que cualquier manipulación o ajuste artificial de los valores de las monedas es incompatible con la política financiera estadounidense. Este enfoque se alinea con los principios de larga data de Estados Unidos, que desalientan la intervención directa en la moneda excepto en casos extremos. A medida que Japón enfrenta la posibilidad de actuar en solitario para defender el yen, la falta de apoyo de Estados Unidos podría conducir a una mayor volatilidad en los mercados de divisas.