El Departamento de Comercio de los Estados Unidos ha cerrado una laguna legal que permitía a las empresas chinas eludir los controles de exportación de chips al canalizar las compras a través de subsidiarias en Malasia o Singapur. A partir del 31 de mayo, la Oficina de Industria y Seguridad exige que los envíos de chips de computación avanzada a entidades con sede en China requieran licencias de exportación, independientemente de la ubicación de la subsidiaria compradora. Esta medida apunta específicamente a los procesadores Blackwell y Rubin de Nvidia y a los chips MI350x de AMD. La nueva directriz cambia el enfoque de cumplimiento desde el destino del envío hacia el control final de la entidad, requiriendo licencias para las empresas con sede en China. Nvidia confirmó que la directriz no altera sus obligaciones de licencia existentes, pero cambia quién puede comprar sin licencia. Esta acción forma parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para mantener la superioridad tecnológica restringiendo el acceso de China a hardware avanzado de IA.