Las empresas tecnológicas de Estados Unidos están intensificando sus esfuerzos de lobby a medida que aumentan las tensiones en Irán, con el objetivo de mitigar riesgos como la seguridad de los activos y las interrupciones en la cadena de suministro. Compañías como Amazon, NVIDIA, Apple, Microsoft y Google están interactuando con funcionarios de Estados Unidos y del Medio Oriente, incluyendo la Casa Blanca y el Pentágono, para buscar apoyo político y desarrollar planes de contingencia. El conflicto ya ha afectado a la industria tecnológica, con un ataque con drones en marzo al centro de datos de Amazon Web Services en los Emiratos Árabes Unidos que causó interrupciones en el servicio. La Guardia Revolucionaria de Irán también ha amenazado a las empresas tecnológicas estadounidenses en la región. Además, las exportaciones de helio, cruciales para la fabricación de chips, han sido restringidas, lo que podría afectar la infraestructura de inteligencia artificial y centros de datos. El gobierno de Estados Unidos está en estrecha comunicación con la industria para gestionar los impactos a corto plazo y apoyar la recuperación a largo plazo.