La Corte Suprema de los Estados Unidos ha pospuesto su decisión sobre los aranceles, con un fallo potencial ahora previsto para febrero. Este retraso se produce mientras el tribunal continúa deliberando sobre las implicaciones de los aranceles, que tienen importantes repercusiones económicas y comerciales. Las partes interesadas están monitoreando de cerca la situación, ya que el resultado podría afectar a varios sectores que dependen del comercio internacional.