El 6 de mayo, los cuatro principales índices bursátiles de EE. UU.—S&P 500, Nasdaq, Dow Jones y Russell 2000—cerraron en máximos históricos, impulsados por una caída significativa en los precios del petróleo. El S&P 500 subió un 1,46 % hasta 7.365,12, el Nasdaq aumentó un 2,02 % hasta 25.838,94, el Dow Jones ganó un 1,24 % hasta 49.910,59 y el Russell 2000 creció un 1,52 % hasta 2.888,24. Este rally del mercado fue impulsado por informes sobre posibles negociaciones de paz entre EE. UU. e Irán, lo que llevó al crudo Brent a caer por debajo de los 100 dólares por barril por primera vez desde que comenzó el conflicto, cerrando en 99,12 dólares, una caída del 9,8 %. En el mercado de criptomonedas, Bitcoin alcanzó los 82.320 dólares, acercándose a su promedio móvil de 200 días de 82.228 dólares, lo que señala una posible reversión de tendencia. Ethereum también subió a 2.409 dólares, contribuyendo a un repunte significativo en la capitalización global del mercado cripto. La fuerte caída en los precios del petróleo ha cambiado las condiciones macroeconómicas, reduciendo las expectativas de inflación y aliviando la presión sobre activos de riesgo como las criptomonedas. Mientras tanto, AMD y Supermicro registraron ganancias sustanciales, con AMD subiendo un 17,77 % y Supermicro un 24,5 %, impulsados por una fuerte demanda de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial.