Varios senadores demócratas de Estados Unidos han expresado una fuerte oposición a la Ley de Claridad, calificándola de proyecto de ley "corrupto". La legislación, que necesita un apoyo demócrata significativo para avanzar antes del receso de verano del Congreso, enfrenta críticas por carecer de una disposición ética que prohibiría a altos funcionarios del gobierno, incluido el presidente, participar en la industria de las criptomonedas. Los demócratas insisten en que sin esta disposición, el proyecto de ley no aborda las preocupaciones sobre la posible corrupción. El senador Murphy, que no forma parte del equipo negociador, enfatizó que el proyecto es ineficaz si no impide la supuesta influencia del expresidente Trump sobre el sector cripto. El futuro de la Ley de Claridad sigue siendo incierto mientras espera revisiones adicionales.