Estados Unidos ha iniciado negociaciones con México para exigir que al menos el 50 % de los vehículos comercializados bajo el USMCA sean fabricados en Estados Unidos. Esta propuesta representa un cambio significativo respecto al acuerdo actual, que considera a Norteamérica como un bloque manufacturero unificado. El USMCA, que reemplazó al TLCAN en 2020, ya requiere un contenido regional del 75 % para vehículos ligeros e incluye reglas sobre contenido laboral y mandatos para el acero y aluminio norteamericanos. Las negociaciones, que comenzaron el 28 de mayo y continuarán hasta finales de julio de 2026, excluyen notablemente a Canadá. Esta medida coincide con un arancel del 25 % sobre las importaciones de automóviles vigente desde abril de 2025, que incentiva la obtención de productos de fábricas estadounidenses. El Representante Comercial de EE. UU., Jamieson Greer, enfatiza que la propuesta busca impulsar la manufactura nacional. El resultado de estas negociaciones podría afectar significativamente a los fabricantes de automóviles e inversores, ya que el cumplimiento de las reglas propuestas influiría en el acceso libre de aranceles al mercado estadounidense. La exclusión de Canadá genera preocupaciones sobre posibles interrupciones en el marco comercial trilateral. Cualquier acuerdo entre EE. UU. y México que perjudique a la manufactura automotriz canadiense podría conducir a nuevas negociaciones, potencialmente desestabilizando las relaciones comerciales en Norteamérica.