El Índice de Precios al Productor (IPP) de Estados Unidos aumentó a un 3,4%, superando las expectativas del mercado. Este incremento indica un nivel de inflación mayor al anticipado a nivel mayorista, lo que podría influir en las futuras decisiones de política monetaria. El IPP mide el cambio promedio a lo largo del tiempo en los precios de venta que reciben los productores nacionales por su producción, y este último dato sugiere presiones inflacionarias continuas en la economía.