El gobierno de Estados Unidos está enfatizando la importancia de la legislación sobre la estructura del mercado para asegurar que la innovación ocurra dentro del país y no en China. Este enfoque legislativo tiene como objetivo establecer reglas claras que promuevan un crecimiento económico estable, contrarrestando la influencia de los grupos de presión bancarios. La iniciativa es una prioridad para el presidente Biden, ya que la nación busca mantener su liderazgo económico frente a la competencia global.