Estados Unidos está avanzando con planes para construir un oleoducto que conecte Irak y Siria, con el objetivo de evitar el estratégico Estrecho de Ormuz. Este desarrollo forma parte de los esfuerzos para asegurar rutas alternativas para el transporte de petróleo, reduciendo la dependencia de esta vía marítima estrecha que es un punto crítico para los envíos globales de petróleo. Se espera que el proyecto del oleoducto mejore la seguridad energética regional y estabilice las cadenas de suministro de petróleo.