Estados Unidos registró un cambio histórico en su balanza comercial de petróleo crudo la semana pasada, ya que las importaciones netas de crudo se volvieron negativas por primera vez, según datos de la Administración de Información Energética de EE. UU. Este desarrollo marca un hito significativo, reflejando la creciente independencia energética del país y el aumento de sus capacidades de producción nacional.