Estados Unidos ha intensificado sus demandas en las negociaciones con Irán, centrándose en el programa nuclear del país y la seguridad del Estrecho de Ormuz. A pesar de las conversaciones en curso, Washington ha mostrado una flexibilidad limitada, especialmente en la flexibilización de las sanciones, y se mantiene firme en estos temas centrales. Irán sigue siendo escéptico respecto a las garantías estadounidenses, que buscan evitar un conflicto renovado. Mientras tanto, los mercados de predicción como Polymarket indican una baja probabilidad de que se alcance un acuerdo de paz permanente para el 31 de mayo, con un 11%, y para el 30 de junio, con un 33%.