Estados Unidos no ha desarrollado productos de pequeños préstamos como Huabei y Jiebei en China debido a una compleja red de barreras regulatorias y de mercado. A pesar de la demanda de microcréditos, con 5.6 millones de hogares estadounidenses sin acceso a servicios bancarios y 19 millones con acceso limitado, el sistema financiero de EE.UU. sigue dominado por tarjetas de crédito de alto costo. La encuesta de la FDIC de 2023 destaca que muchos estadounidenses carecen de cuentas bancarias debido a fondos insuficientes o desconfianza en los bancos, lo que los lleva a depender de préstamos de día de pago costosos con tasas de interés de hasta el 400%. El entorno regulatorio estadounidense, caracterizado por leyes federales y estatales estrictas, altos costos de cumplimiento y regulaciones de privacidad, ha frenado el crecimiento del microcrédito basado en internet. Además, las penalizaciones de valoración de Wall Street para las empresas tecnológicas que ingresan a los servicios financieros y el dominio de los grandes bancos en el crédito al consumidor han obstaculizado aún más el desarrollo de productos de pequeños préstamos. Como resultado, las tarjetas de crédito siguen siendo la principal herramienta de crédito, con saldos pendientes que alcanzan los 1.28 billones de dólares para finales de 2025, a pesar de sus altas tasas de interés y su naturaleza de préstamos depredadores.