Estados Unidos, Japón, Singapur y otros 16 países han acordado continuar permitiendo las transacciones de comercio electrónico libres de aranceles. Esta decisión se tomó después de que las discusiones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) llegaran a un punto muerto. El acuerdo tiene como objetivo facilitar el comercio digital transfronterizo manteniendo la práctica actual de no imponer derechos aduaneros sobre las transmisiones electrónicas, una política que está vigente desde 1998. Se espera que esta medida apoye el crecimiento de las economías digitales y mejore las relaciones comerciales internacionales entre las naciones participantes.