El mercado inmobiliario de Estados Unidos experimentó una disminución significativa en la actividad de compradores a principios de 2026, marcando una retirada récord. A pesar de esta disminución en la demanda, se espera que los precios de la vivienda se mantengan estables o experimenten ligeros aumentos debido a la limitada oferta de viviendas disponibles. Esta tendencia destaca los desafíos continuos para equilibrar la oferta y la demanda dentro del sector inmobiliario.