La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado una legislación destinada a proteger a los consumidores estadounidenses del aumento de las facturas de electricidad impulsado por el incremento del consumo energético de los centros de datos de inteligencia artificial. El proyecto de ley busca mitigar el impacto financiero en los hogares a medida que la demanda de energía de la infraestructura de inteligencia artificial continúa acelerándose. La medida aborda las crecientes preocupaciones de que la rápida expansión de las instalaciones de computación de IA está tensionando la red eléctrica nacional y elevando los costos de los servicios públicos para los clientes residenciales. Los legisladores actuaron para establecer salvaguardias que garanticen que el crecimiento intensivo en energía del sector de la IA no resulte en facturas de electricidad más altas para los estadounidenses.