Estados Unidos añadió solo 181,000 empleos en 2025, marcando el crecimiento de empleo más débil en un año sin recesión desde 2003. Esta cifra destaca una desaceleración significativa en el mercado laboral, lo que genera preocupaciones sobre las condiciones económicas subyacentes. Los datos reflejan desafíos en la creación de empleo a pesar de la ausencia de una recesión formal, lo que lleva a los analistas a examinar los factores potenciales que contribuyen a esta estancación.