El gobierno de Estados Unidos ha incurrido en 827 mil millones de dólares en pagos de intereses sobre su deuda nacional en 2026, convirtiéndolo en el segundo gasto más grande del año. Se proyecta que esta cifra supere los 1.1 billones de dólares para finales del año, lo que resalta la significativa carga financiera que representa el servicio de la deuda nacional.