El cierre del gobierno de EE. UU. que comenzó el 31 de enero ha obligado a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) a reducir significativamente sus operaciones, afectando al sector de las criptomonedas. Con el Congreso sin lograr finalizar los proyectos de ley de financiamiento, la SEC está operando con personal limitado, deteniendo las revisiones para exenciones criptográficas y frenando la innovación. Divisiones clave como Finanzas Corporativas y Comercio y Mercados han suspendido trabajos no esenciales, dejando los proyectos de criptomonedas en un limbo. El cierre ha provocado una fuerte reacción en el mercado, con Bitcoin cayendo casi un 7% hasta alrededor de $78,000 y Ethereum bajando por debajo de $3,000. Las liquidaciones en los intercambios han superado los $1,000 millones, exacerbadas por salidas de ETF e incertidumbre regulatoria. El retraso en las operaciones de la SEC ha congelado al menos 16 solicitudes de ETF spot y ha pausado una orientación más amplia sobre activos digitales, aumentando la volatilidad del sector. Los analistas se mantienen cautelosamente optimistas, anticipando una resolución rápida si se superan las divisiones partidistas.