El Gobierno de los Estados Unidos ha transferido 8.2 Bitcoin, valorados en aproximadamente 606,000 dólares, a Coinbase Prime. Estos fondos fueron incautados tras el hackeo a Bitfinex, un robo significativo de criptomonedas ocurrido en 2016. El depósito marca un esfuerzo continuo por parte de las autoridades para gestionar y liquidar los activos recuperados de actividades cibernéticas criminales.