Los precios de la gasolina en Estados Unidos han aumentado a 4 dólares por galón, lo que representa un incremento del 35 % desde el inicio del conflicto que involucra a Irán. Este aumento significativo en los costos de la energía está contribuyendo a un creciente sentimiento de aversión al riesgo en los mercados financieros, ya que los inversores reaccionan ante la mayor incertidumbre y los posibles impactos económicos. La escalada en los precios de la gasolina se considera una consecuencia directa de las tensiones geopolíticas, que han interrumpido las cadenas de suministro y aumentado la volatilidad del mercado. A medida que los costos de la energía suben, los participantes del mercado son cada vez más cautelosos, reflejando preocupaciones más amplias sobre la estabilidad de las condiciones económicas globales.