El Secretario de Energía de EE. UU. ha declarado que "no hay garantías" de que los precios del petróleo disminuyan en un futuro cercano. Este anuncio se produce en medio de continuas incertidumbres económicas globales y mercados energéticos fluctuantes. La declaración destaca los desafíos que enfrentan los responsables políticos para estabilizar los costos de la energía, ya que las tensiones geopolíticas y las interrupciones en la cadena de suministro continúan afectando a la industria petrolera.