La participación del dólar estadounidense en las reservas globales de divisas ha disminuido significativamente, pasando del 65 % en 2001 al 40 % en la actualidad. Esto marca un descenso de 25 años mientras las instituciones financieras continúan reduciendo su exposición al dólar. Este cambio refleja una tendencia más amplia de diversificación en las tenencias de reservas por parte de los bancos centrales en todo el mundo.