El dólar estadounidense ha registrado su mayor ganancia en dos días en casi un año, impulsado por preocupaciones sobre la inflación y una mayor demanda de activos refugio en medio de las crecientes tensiones en Irán. Este desarrollo ha llevado a los operadores a reducir sus expectativas de recortes en las tasas de interés, lo que ha resultado en un aumento de 7 puntos básicos en el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, alcanzando un máximo de tres semanas. Paralelamente, los precios de la energía han aumentado considerablemente, con el crudo superando los 85 dólares por barril por primera vez desde julio de 2024, y los precios del gas natural europeo disparándose un 40% hasta su nivel más alto desde 2023. Los mercados monetarios ahora están valorando un recorte de 37 puntos básicos en las tasas por parte de la Reserva Federal este año, reflejando expectativas reducidas de flexibilización monetaria antes de fin de año.