El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha anunciado una importante ofensiva contra centros de estafas del sudeste asiático que tenían como objetivo a estadounidenses. La operación llevó a la acusación formal de dos ciudadanos chinos, al cierre de un canal de Telegram y al cierre de 503 sitios web de inversiones fraudulentas. Además, se congelaron más de 700 millones de dólares en criptomonedas vinculadas a actividades de lavado de dinero. Paralelamente, el Departamento del Tesoro de EE. UU. impuso sanciones a los operadores de un centro de estafas en Camboya, mientras que el Departamento de Estado ofreció una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información sobre fondos relacionados con el centro de estafas Tai Chang, con base en Myanmar.