Un proyecto de ley sobre criptomonedas liderado por el presidente del Comité Bancario del Senado de EE. UU., Tim Scott, enfrenta oposición por parte de las fuerzas del orden y la industria cripto debido a una disposición relacionada con los desarrolladores de software no custodiales. El proyecto propone que los desarrolladores que no controlan los fondos de los clientes no deberían estar obligados a registrarse como transmisores de dinero ni a cumplir con las regulaciones contra el lavado de dinero. Organizaciones como la Asociación Nacional de Alguaciles y la Asociación Nacional de Fiscales de Distrito han expresado preocupaciones, argumentando que esto podría crear vacíos regulatorios y dificultar la capacidad para rastrear delitos financieros. Por otro lado, grupos de la industria como el DeFi Education Fund y la senadora Cynthia Lummis sostienen que escribir código está protegido constitucionalmente y que los desarrolladores que nunca controlan fondos no deberían clasificarse como transmisores de dinero. Este debate resalta la tensión continua entre la supervisión regulatoria y la innovación en el sector de las criptomonedas.