La deuda de tarjetas de crédito en Estados Unidos ha aumentado hasta un nuevo máximo histórico de 1,33 billones de dólares, reflejando las crecientes presiones financieras sobre los consumidores. Este hito subraya la dependencia cada vez mayor del crédito en medio del aumento de los costos de vida y las incertidumbres económicas. El nivel récord de deuda destaca los posibles desafíos tanto para los consumidores como para la economía en general, dado que las tasas de interés se mantienen elevadas.