El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EE. UU. aumentó un 0,9 % en marzo, lo que resultó en una tasa anual de inflación general del 3,3 %. Esta cifra estuvo por debajo de las expectativas del mercado, lo que indica un ritmo de inflación más lento de lo anticipado. Los datos sugieren que las presiones inflacionarias podrían estar disminuyendo, proporcionando cierto alivio a los responsables de la política y a los mercados preocupados por el aumento de los precios.