El índice de sentimiento del consumidor en Estados Unidos de la Universidad de Michigan ha caído a su nivel más bajo desde la creación del índice en 1952. Esta caída sin precedentes refleja una creciente preocupación entre los consumidores sobre las perspectivas económicas, la inflación y la estabilidad financiera. La disminución en el sentimiento podría tener implicaciones significativas para el gasto del consumidor y el crecimiento económico en los próximos meses.