El Departamento de Comercio de Estados Unidos está elaborando nuevas restricciones destinadas a impedir que los laboratorios chinos de inteligencia artificial utilicen de forma remota recursos informáticos alojados en centros de datos en el extranjero. La política propuesta apuntaría al acceso a instalaciones en países como Tailandia y Singapur, según The Information. La medida está diseñada para frenar la capacidad de China de utilizar chips avanzados a través de infraestructura en el extranjero, en lugar de mediante la propiedad nacional directa.