Los reguladores federales han anunciado una revisión significativa de los requisitos de capital para los bancos de Estados Unidos, lo que podría liberar 20 mil millones de dólares para las firmas más grandes de Wall Street. Los cambios, que reducen el capital requerido en casi un 5%, tienen como objetivo impulsar los préstamos y las recompras. Sin embargo, una excepción notable exige que los grandes bancos regionales contabilicen las pérdidas no realizadas, una medida vinculada al colapso en 2023 del Silicon Valley Bank (SVB). El colapso de SVB puso de manifiesto los riesgos de excluir las pérdidas no realizadas de los informes de capital, ya que la quiebra del banco fue desencadenada por la repentina visibilidad de estas pérdidas. Las nuevas normas obligan a ciertos bancos a reportar estas pérdidas, aumentando sus requisitos de capital en un 3,1%. Esta excepción subraya la preocupación continua sobre la estabilidad bancaria y la confianza de los depositantes, a pesar de los esfuerzos más amplios de desregulación.