La tensión en el mercado de préstamos para automóviles en Estados Unidos se ha intensificado, con prestatarios que deben más en sus préstamos de lo que valen sus vehículos, alcanzando una deuda promedio récord de aproximadamente 7,200 dólares. Esta cifra representa un aumento del 71% en los últimos cuatro años. Además, alrededor del 30% de los vehículos entregados como parte de pago están ahora en situación de patrimonio negativo, lo que resalta la creciente presión financiera sobre los consumidores en el sector automotriz.