Estados Unidos y el Reino Unido han publicado una hoja de ruta conjunta destinada a facilitar el movimiento fluido de activos tokenizados y stablecoins a través del Atlántico. Esta iniciativa, liderada por el grupo de trabajo Bessent + Reeves, presenta un plan integral para mejorar la interoperabilidad y la alineación regulatoria entre ambas naciones. La hoja de ruta se centra en crear un marco cohesivo que aborde los desafíos técnicos y regulatorios asociados con las transacciones transfronterizas de activos digitales. Al armonizar estándares y prácticas, Estados Unidos y el Reino Unido buscan fomentar la innovación y el crecimiento en el sector de activos digitales, garantizando al mismo tiempo una supervisión sólida y la protección del consumidor.